25 de junio de 2009

Penélope

El sol cae y a esperarte me siento.
Los colores de tu historia se entremesclan
con los hilos que voy tejiendo,
y asi, en mis manos, los años pasan
como estrellas veloces en el firmamento.
Las pinceladas de rubi se dejan teñir de negro,
y mis ojos brillan en desconsuelo de tanto pensarte.
Tu abrazo que no llega, tu caricia tan ansiada,
tu nombre que en murmullos me hace amarte.
La noche ya esta aqui,
las horas pasan como lividos fantasmas
donde me he detenido a recordarte.
La bruma del llanto nubla mis pupilas,
la voz quebrada que asoma en la garganta
la tragica locura de extrañarte.
Es asi como a mi lado,
de uno el olvido, del otro el espanto,
mi corazón atravezado por tu partida,
el lejano dolor de quererte tanto.
He sabido que hoy,
las barcas han de marchar lejos,
asi mi alma partirá con ellas,
hacia un destino dulce y añejo.
Es asi como, recostada en su manto,
la muerte busca en mi pecho,
de la vida el rio eterno,
de mis fuerzas el quebranto.

24 de junio de 2009

Leteo

Río de cenizas
fluye tu agua en un eterno movimiento,
hacia el inframundo.
Alli donde las almas reposan
ascendiendo a la transformación.
Tu busqueda incesante de libertad.
Tu avanzar constante y certero.
Tu devenir.
La vida en ondas de sal que se bifurcan,
que trazan sobre la tierra las venas de la humanidad.
El mundo en su eclosión,
con el amor de la creación en su pecho.
Nos abre hoy las puertas del eden, el jardín infinito.
Primigenio.
Y en el centro,
en el corazón de la existencia,
el arbol de la vida.
Su savia se derrama excelsa,
el amor renace en un solo beso.
y sus raices se hunden en la tierra de la memoria.
Y de sus frutos brotan jovenes,
nosotros mortales
los Hijos de hoy.

Sin motivos.

Cuánto tiempo para enterrarte?
Cuánto para dejarte a un lado en la memoria?
cuánto para poco a poco comenzar nuevamente a respirar?
cuánto para hilar los descocidos hilos y darle dignidad a mi alma?
Paso, paso la primavera, el verano y el otoño.
Volvio el invierno, sus hielos y el cristal.
el dolor no se fue.
No murio.
Cuánto ruido para callarte y callarme?
para cubrir los gritos y los llantos con musica y no vernos mas?
caminar lento y pesado,
anudar la cordura,
no mirar manos ni ojos, ni pies...
caminar despacio,
atar mi cordura,
callarte y no volver a tocar el tema.
dejarte en ese cajon,
olvidar tu nombre y soltarte en el abismo.
Para siempre.
quemar fotos,
remontar el viento,
y correr muy lejos.
Sin ruidos, ni el de mi sangre.
En ese arbol,
colgar la pena de la memoria,
dormir una eternidad.
renacer, quizas, algun dia.

1. The Last Man

En los momentos de pérdida y dolor es cuando nos damos cuenta realmente de cuan solos estamos.

Intento articular sin desarmarme, pero hoy es imposible.

A veces los amigos se van y no lo notas. Solo paras a detenerte en el medio del camino cuando miras a tus costados y te das cuenta que la vida te ha llevado por distintos senderos. El sol es gris y la nevada hace más dificultosa el ascenso. Y todos los errores caen sobre tu espalda como una roca. Te das cuenta que sos artífice de tu propio destino, que no hay más tiempo que este, y que en este presente que se desliza, las decisiones que tomas y tomaste se apilan unas sobre otras, construyéndote.

Y ahí es donde mirarse al espejo se torna insoportable. Ahí es donde clamas al cielo y la tentativa de la victima aparece como respuesta al no hacerse responsable.

La repetición aparece hasta el infinito. El sin sentido que se expande y cubre el firmamento. Las manos desaparecen, los labios y la piel también y solo queda hielo. En un gran desierto blanco. Se ponen en juego los mismos mecanismos de no pedir y demandar en silencio. Hacerse cargo solo, y el cuerpo que explota por dentro, hablando en soledad. Los personajes se suceden uno tras otro en el despliegue de tu historia. Memorias, años, experiencias. Que se pierden. Que se transforman. Fantasmas que bailan, lo único que queda Y allí devienes, siendo otro ser en cada momento, viendo el pasado como vidas lejanas. Te preguntas si no estarás perdiendo el tiempo, si las cadenas que te atan te quieren atrapar o sos vos el que quiere ser atrapado. Si has llegado a buen puerto. Si es realmente algo lo que te conecta a este hoy. La desesperación de saber que vas a perderlo como perdiste todo, como todo muere y renace. Que sos reemplazable y los demás también lo son. Como los cuadros se copian y pegan uno tras otro, en una gran nebulosa que es la vida.

Cómo distinguir lo valioso. Cómo lograr lo imperecedero. Dónde esta el sentido en este desfile de reemplazos?

Se repiten hasta el vacío. El infinito se repite y enrolla sobre si mismo.

Como dijo un amigo muy querido “Es todo muy normal”.