13 de agosto de 2009

Enigma

Dolor,
futuro que viene a derrumbarse frente a mi,
dentro mío,
mostrándome lo que nunca podré ser.
El destino traerá como certeza,
lo que mi piel y mi corazón rehusan.
Tu cercano partir.

Imposible las manos eternas,
imposible los corazones que laten al unísono,
imposible la pureza y la devoción.
Solo un mundo gris,
con el poder y la impotencia,
gemelos espejos que ríen en sinfonía de mi.

Y mi rostro se desfigura en la sombra,
soy la presa y el cazador del juego infinito,
los movimientos de las piezas que giran en torno a si mismas.
El espía del espía.
La victima que seduce a su verdugo.
Hay cosas que más vale no decir,
que solo surgen como fantasmas,
demonios de mi pecho en medianoche.

Cómo ser,
aquella fantasia que mi niña ansía,
cómo ser por siempre tus ojos y tu alma.
El elixir que calme tu sed,
el vino voluptuoso de tu ensueño,
las alas de tu vuelo en eclipse.

Cómo hacer alquimia con el deseo, el amor y el dolor.

Solo bastarán los pasos en falso,
las palabras deshechas,
las frases que caen de tu boca,
los susurros del viento.
Para hacerme caer.

Oh pesadilla,
tortura que acecha en su omniosa parsimonia,
cuervo negro de eones de fuego,
lauda alabada donde tus cenizas reposan,
la busqueda de la verdad última,
acaso será otra? (aquella forma correcta de vivir)

Sin embargo,
guarda la rosa descarnada,
guarda en mi pecho el mágico encuentro,
la fusión invisible e infinita de nuestros labios,
como una promesa esquiva,
como la respuesta al enigma,
que supera el dolor, el deseo, el sexo, el amor...

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